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martes

Bromocriptina.

Usaba una boina azul oscuro y llevaba lentes del sol. Se sentó a la derecha, donde la luz del sol ni su calor llegaban. Había abierto toda la ventana, le gusta disfrutar del viento que raramente puede percibirse, excepto en este lugar repleto de gente desconocida. Apoyado en su suave mano albina, descansaba del pasar de los años y de toda la actividad que estos obligan. Su camisa a rayas azules combinaba perfectamente con el escaso cabello blanco que escondía. Llevaba en su regazo una caja de bromocriptina, alguna medicina cuya utilidad desconozco, pero que tal vez prolongue su vida.
13 de octubre - 01:02 pm.
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No sé si a ustedes les pase. Cuando ando por lugares públicos, a veces hay alguna persona que llama mi atención, no por tener dos millones de piercings ni el cabello teñido de verde limón, sino personas que para todos pueden pasar desapercibidas, pero que para mí tienen algo especial.
Esta es una descripción de ese hombre alto que estuvo a unos centímetros de mí y que captó toda mi atención hasta que se alejó y no pude seguirlo más.
No sé porqué, pero me dio mucha pena pensar que tal vez no vuelva a verlo nunca más.
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Nota: La bromocriptina también se usa para tratar la enfermedad de Parkinson, la acromegalia (la sobreproducción de la hormona de crecimiento) y prolactinomas pituitarias (tumores de la glándula pituitaria).
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sábado

A los quince años...

1. Ya tienes que haber leído Abzurdah, así odies leer.
2. Ya tienes que haberte "enamorado", sufrido, o por lo menos, haber tenido un amor imposible.
3. Ya tienes que haber dicho: Te amaré por siempre; y luego de dos meses, darte cuenta que eso es imposible.
4. Ya tienes que haber pensado que eras diferente a todos los demás, no te preocupes, eres normal, pues todos piensan eso.
5. Tienes que tener una mejor amiga, SÍ O SÍ, si no la tienes, eres extraterrestre.
6. Tus papás (o tu mamá) ya tuvieron que verte borracha, aunque sea una sola vez.
7. Tienes que haber tenido aunque sea una pequeña experiencia homosexual.
8. Tienes que haber escrito algo, un poema, un cuento, una autobiografía, lo que sea.
9. Ya debiste haber dicho: "Odio a los hombres, me volveré lesbiana".
10. Ya te diste cuenta que eres una tonta y decidiste cambiar.

Ya debes haberte dado cuenta de que sufres por webadas que no tienen importancia.

lunes

Incondicional.

Señores pasajeros, no voy a mentirles. Soy un portador del sida y necesito que me apoyen. La persona que me ayudó a dejar las drogas y a enterrar a mi madre, está muy enfermo. Es mi pareja y es gay, él me contagió sin saber que portaba este virus. Sus padres llegan mañana de provincia para verlo. Hace poco se puso muy mal, y he gastado toda mi plata en el hospital ya que no tiene seguro. Estos son sus últimos días, hoy o mañana puede morir, pero no porque esté moribundo lo voy a dejar tirado en una cama. Necesito comprarle dos pañales, espero que me apoyen. Gracias.

La moneda que le di no fue por pena ni caridad, es más, no sé si será verdad lo que dice. Pero se la di porque me contó una gran historia de amor.

(Esta es una prueba de que las buenas anécdotas se pueden encontrar en cualquier lado, desde estar en una fiesta con tus amigos, hasta cuando sube alguien que no conoces a tu combi, contándote una historia).

jueves

Combi.

Estoy en el carro yendo al colegio...

Opción 1: ...me siento en algún lugar que tenga ventana y se pueda abrir, siento el frío y húmedo aire de las mañanas de Lima. Observo las calles detenidamente, como si no las conociera, a pesar de que hace 4 a
ños paso por el mismo lugar. Observo cada detalle, a cada persona, cada luz roja. Veo como el carro para en un NO paradero, escucho a alguien gritar "avanza oe" más el sonido que produce al golpear el carro, siento el olor de alguna persona que no conoce el verbo bañarse (y menos la acción), escucho el típico "Todo Arequipa, Larco, Schell. Sube, sube. VAAAMOS".

Opción 2: ...casi no hay espacio, las personas me aplastan. El cobrador me pide que avance a no sé dónde, pero que avance, le digo que no puedo porque no hay espacio y se molesta. Me pide pasaje, no puedo sacarlo de mi mochila, pues no puedo moverme ni medio centimetro a causa de todas las personas que están a mi alrededor. Le digo que espere. Trata de ir hacia atrás para seguir cobrando y al intentarlo, me aplasta aún más.

Opción 3: ...por fin, después de haberlo esperad
o más de veinte minutos. Tiene que ir rápido sino será una tardanza más para mi agenda. Todo iba bien, hasta que el chofer del carro de al lado le dice al cobrador (del carro en que voy yo) que la llanta está baja. Avanza 5 cuadras más, nos bajan a todos del carro, me devuelven un sol, aunque pagué un sol cincuenta (porque el desgraciado me dio un boleto que decía un sol), me cag* de frío en la mañana, y a seguir esperando un carro medio vacío. Llego tarde.

Estoy en el carro, regresando a mi casa...

Opción 1: ... lo esperé media hora sentada en el Británico con Brigitte, no está ta
n lleno como normalmente lo estaría. Me siento a la izquierda, y como nunca, el sol sale y me da en toda la cara, me comienza a doler la cabeza. Abro la ventana, me ocultó del sol tapandome los ojos con la mano, estoy incómoda. Derrepente el cálido clima me da sueño y me duermo. El tráfico de Tacna y los claxon me despiertan, gracias al cielo porque faltaba poco para pasarme de mi paradero.

Opción 2: ...no hay asientos cuando me subo, pero a los pocos minutos se baja una persona de los asientos traseros, pido permiso y paso. La combi se va llenando más y más, ya no hay espacio para otra persona, sin embargo el cobrador hace malabares para subir 3 personas más, así él ponga en
riesgo su vida al exponer más de la mitad de su cuerpo fuera del carro. Llego a mi paradero y no puedo avanzar por toda la gente. A penas me paro del asiento, 3 personas se ponen delante mío para poder sentarse y me impiden más el paso. Tengo que empujar, golpear y otras cosas para poder llegar a la puerta y bajar.

Opción 3: ...estoy cansadísima, ha sido un día muy pesado. Gracias al cielo hay un asiento vacío, el de mi preferencia (segundo as
iento de la derecha), abro la ventana y trato de relajarme un poco. Sube una anciana, embarazada o discapacitado, ruego porque el cobrador le exija a las personas que están en el asiento reservado que se paren para que la anciana, embarazada o discapacitado pueda sentarse; pero como pido mucho, no lo hace. Entonces yo, como soy joven y tengo "principios" estoy obligada a sederle el asiento a la anciana, embarazada o discapacitado. Y para j*derme más el día, nadie se ofrece a cargar mi mochila.

PD: Aún con todos sus defectos, no sé que sería de mí y del Perú sin el incómodo e irritante transporte de las combis ♥.



lunes

Contradicciones.


Hoy mientras iba a Plaza San Miguel, subió a mi combi (medio de transporte peruano xD) un chico que decía ser alumno de la Escuela Nacional de Bellas Artes, y vendía incienso para sustentar sus gastos en materiales, ya que debía presentar dos cuadros para poder aprobar su curso.


Tal vez sea frívola cuando veo a una señora con hijo en brazos vendiendo golosinas para poder alimentarlo, pero este chico me conmovió tanto... ya que hace unos días tuve una discusión con mi mamá de cuál iba a ser mi futuro: amo la Fotografía por sobre todas las cosas y pues quería vivir de eso, porque simplemente me hace feliz y me hace sentir bien; pero cu
ando se lo dije a mi madre me dijo que no, que no pensaba pagar esa carrera y bueno, por parte la entiendo ya que quiere lo mejor para mí y me imagina en un futuro tomando fotos para bodas y bautizos, pero lo que más me molestó fue que ella siempre me dijo que yo debía hacer lo que me gustara y que no me importara lo demás... que gran contradicción ¿no?.


Bueno, regresando al tema del chico que vendía incienso, me puse a pensar que él tal vez pasó por lo mismo que yo, que sus padres no le quisieron pagar la carrera en un buen instituto, por la estúpida creencia de que el Arte no te da dinero, pero él siguió luchando y la pasión por esta actividad lo llevó a vender incienso de carro en carro... pero él es feliz haciéndolo y eso es lo que más importa.




P.D.: Si ven a un chico blanco, alto y sexy vendiendo incienso por Wilson, no duden en comprarle. Apoyen el Arte.